Mañana se celebra el Día del Trabajo en casi todo el mundo, en recuerdo de la represión ejercida contra los trabajadores en Chicago, en 1886, con el resultado de varios muertos, cientos de despidos y represión policial y patronal, frente a las reivindicaciones obreras, entre ellas la jornada de 8 horas. “Curiosamente”, en EE.UU. no se celebra el Primero de mayo.
Centrándonos en España, este Primero de Mayo ha de ser de lucha y demandas de mejoras salariales, amén de otras cosas. Este nefasto capitalismo neoliberal ha hecho que los ricos sean más ricos y los pobres más pobres, cebándose esta incipiente crisis económica en los trabajadores, gracias al liberalismo desaforado, patrocinado tanto por el PP de Rodrigo Rato hace algunos años, como por el PSOE de Pedro Solbes a día de hoy (y la bendición de Estrasburgo).

Para plasmar la situación por la que pasamos, ahí van algunos datos generales facilitados hace unos días por las centrales sindicales USO (Unión Sindical Obrera), y por la CGT (Confederación General del Trabajo), en las que diseccionan la situación socioeconómica de España:
- La etapa de crecimiento económico que ha tocado a su fin, al decaer el mercado inmobiliario (principal sostén de nuestra economía), ha arrojado unos extraordinarios beneficios para las empresas y para la banca, en torno al 73% (un 34% en 2007, cuando ya se anunciaba la crisis). Mientras tanto, la clase trabajadora ha quedado completamente fuera de este pastel, con salarios prácticamente estancados desde hace 10 años, con un euro que encareció los precios y con miles de familias al límite, debido a su endeudamiento hipotecario.
- Inflación alta y no controlada; duplicamos la tasa de contratos eventuales de la UE (un 87% de contratos en la Comunidad de Madrid son de este tipo), la siniestralidad laboral sigue siendo elevada y el 20% de los españoles (entre 8 y 9 millones de personas, hablando en plata), vive por debajo del umbral de pobreza. A todo esto, añadir las cifras de desempleo, crecientes debido al cambio de ciclo económico (9,3% de la población activa, con un 20,8% de paro juvenil y 11,3% de paro femenino), mientras que en el total de la UE la media de paro es del 6,7%. Estos son los frutos del tan alabado capitalismo liberal llevado a cabo por los 2 grandes partidos españoles, cuyo colofón se halla en la CEOE de Gerardo Díaz Ferrán, el cual, en el discurso de investidura como presidente de esta organización, subrayó, entre otras perlas, que “la mejor empresa pública es la que no existe”, en una diáfana declaración de principios de lo que quiere lograr en futuras negociaciones acerca del nuevo Estatuto de los Trabajadores. Miedo da, desde luego.
- Si nos fijamos en el planeta, los datos son si cabe peores todavía: más de la mitad de la población activa mundial (sobre)vive con una renta de 1,5 euros al día; 1.300 millones de personas viven por debajo del umbral de pobreza; 200 millones de niños trabajan, en lugar de ir a la escuela; y 2,5 millones de trabajadores fallecen anualmente por causas relacionadas con el trabajo.
Por todo ello, mañana hay que acudir a las concentraciones y actos del Primero de Mayo (naturalmente, como personas civilizadas y demócratas, no como los energúmenos radicales de los que hablaba ayer en mi anterior artículo): en defensa de los intereses de los trabajadores, de una democracia real (y no esta partitocracia de 2 partidos repartiéndose el pastel), de un crecimiento real de los salarios, del mantenimiento de los subsidios y prestaciones sociales, del mantenimiento del sector público, para que no caiga en manos privadas, de la justicia social, de la redistribución de la riqueza y del cambio de modelo productivo, que está creando una brecha económica sin precedentes entre empresarios y obreros. ¡Viva el Primero de Mayo! ¡Viva la lucha de los trabajadores!
Escrito por cauron 
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