NO a la impunidad

Abril 29, 2008

Varios medios de comunicación se han hecho eco de una sentencia judicial, en tierras catalanas: un miembro de un grupo radical (de cuyo nombre no quiero acordarme), arrancó la bandera española de su mástil, en el Consistorio de Tarrasa, en el año 2002. Tras años de juicios, se ha ratificado por parte del Tribunal Supremo la condena inicial: 2 años y 7 meses de cárcel por ultraje a la bandera.
Bandera nacional quemada en Lizartza

Independientemente de que se considere o no desproporcionado este veredicto, ya era hora de que la Justicia se metiera con estos energúmenos, que van por la vida quemando banderas, fotos de monarcas, arrasando el mobiliario urbano de las ciudades… y luego, cuando la Policía viene a poner orden o un juez condena sus actos, es que son unos fascistas, nostálgicos de Franco, totalitarios, etc. Ya, ya. Ya nos conocemos la cantinela. Descerebrados que exigen respeto a sus ideas pero no lo tienen en absoluto por las personas que pensamos de modo diferente, y nos lo demuestran agrediendo, insultando, quemando y haciendo 400 tropelías más; y luego se quejan de que la Justicia y las leyes caen sobre ellos.

Si no estáis de acuerdo con una bandera, o sois republicanos o independentistas o lo que sea, ¿qué problema hay en que lo expongáis de modo educado y tranquilo, dando argumentos para el diálogo? ¿Necesitáis armar un escándalo público, irrumpiendo en un Ayuntamiento y haciendo que la Policía tenga que intervenir – como pasó en Tarrasa-, o, como pasa en tierras vascas, apoyar a los del tiro en la nuca e ir por ahí extorsionando, amenazando y quemando autobuses y cajeros? ¡Y luego pediréis respeto y os sentiréis muy ofendidos si se os captura y condena!. Y no vengáis con que no debiera ser delito arrancar o quemar una bandera, ya sea la española, la senyera o la ikurriña (si hubiese sido un ultraderechista el que hubiera arrancado o quemado una de estas 2 últimas banderas, yo apoyaría plenamente que le cayera idéntica condena que al separatista catalán de este caso). Son símbolos oficiales protegidos por ley. Por lo tanto, a ver si al descerebrado ese le sientan bien estos 2 años y pico en el talego, para recapacitar y aprender a respetar a los símbolos oficiales y a las personas que no piensan como él. ¡No a la impunidad de los radicales, sean del signo que sean!