Seguimos limpiando el castillo

Mayo 25, 2008

Acabando de hacer limpieza en el nivel inferior (que ya en el superior comenzará lo duro), nuestro grupo de aventureros no lo ha tenido excesivamente complicado hoy. En general, un dungeon en el que nos hemos batido casi exclusivamente contra soldados, oficiales y nobles de las milicias enemigas, incluido un aristócrata del Ducado del Águila Negra, que oh sorpresa, se hallaba allí de negocietes.

El caso es que la cosa empezó movida: en la cripta del castillo, nos salió al paso un peligrosísimo wight, un muerto viviente con capacidad de drenar niveles de experiencia al toque. Seitanë lo atravesó de un flechazo, en un día en el que la ladrona no estuvo bien con el arco. Seguidamente, salimos al patio principal del castillo, en donde Elwyn durmió al cuerpo de guardia con un conjuro; tras interrogar al oficial y quitarle sus llaves, para poder acceder a la otra parte de la fortaleza (y pasar a cuchillo a todo quisque), decidimos abrir las pesadas puertas, para encontrarnos al otro lado a un gran número de enemigos, contra los que tuvimos que batallar: mientras Elwyn abatía mágicamente a los ballesteros, los jinetes cargaban contra nosotros y los infantes igual. Carnicería generalizada y victoria. Así penetramos en esa parte que aún no habíamos hollado, yendo habitación por habitación y matando a diferentes guerreros adversarios, devotos leales de Endelecio IV de Bellayne (el nombre es producto de una coña marinera). Vimos el monumento al dios al que venera esta gente, accedimos a una sala con una tabla redonda, en donde trabamos combate con una tropa de élite – 3 oficiales y un general-, y saqueamos la cámara del tesoro, tras matar a los lobos guardianes. Ahí lo dejamos.

En general, la peña luchó bien: Elwyn, fenomenal, como casi siempre, tanto con la magia como con su martillo- boomerang; Glóin, algo desacertado, pero haciendo mucho daño cada vez que atinaba; Seitanë, genial con el Artificio pero con lo demás, un día para olvidar; la Doncella, bien con la honda y la daga; Darrok, correctos sus conjuros y muy bien en la pelea, y Morwail bien, sin tirar cohetes.

El tesoro, salvo algunas joyas sueltas y el gran botín del final, mal: los soldados no llevaban apenas nada encima. Dungeon tacaño éste. Obtuvimos una espada +1 y +3 contra dragones, y una coraza +1 para Morwail. La gracieta se la ha llevado Seitanë, que ha probado una poción nociva y estará 2 días sin bonos de habilidades. Por cierto que su Casa Gremial de Maestra Ladrona se erigirá en la ciudad de Braastar, Principado de Kromdihar, Glantri; saldrá por casi 13.000 leandras. Un vez más, agradecemos a Xena que se sumara a jugar. ¡Espada y conjuro!


PERREA, PERREA…

Mayo 25, 2008

FORGES