Biografía de El Perrenque (1)

Junio 10, 2008

Vamos a recuperar para la Historia, la vida y milagros de uno de los mejores aventureros, generales y cantaores flamencos que han dado estos mundos de Ilúvatar: Domiciano Díaz “El Perrenque”.

Domiciano Díaz Felón nació el 4 de Grâth (agosto), del año 924 a.C. (antes del Cataclismo, no de Cristo, que aquí en este planeta feérico no pinta ná), en Gualdrapa del Trasgo, Oon, un humilde estado del centro del Mundo Antiguo. Su padre era Melchor Pericles Díaz Shadowalker- Pintón, un sargento chusquero que fumaba como una chimenea, putero, aficionado al cante jondo y temido por la soldadesca bajo su mando. Su madre era María Gúdula Felón del Chápiro Verde, bellísima mujer de profesión sus labores, que empinaba el codo con ganas, era cicatera como ella sola en cuanto a compras y gustaba de los muchachitos reclutas que instruía su marido. Con todo, la napia de Domiciano, sus ojos y sus rasgos faciales hacen que no haya duda en cuanto a la paternidad de Melchor Pericles; otro gallo canta cuando hablamos de su hermano Anselmo y de sus hermanas Paula y Edelmira, sorprendentemente parecidos todos a Fede, el soldado querubín y guapito de la guarnición de la ciudad.

Fede el guapito y Mª Gúdula, pelando la pava

Como decimos, nació en el 924, cuando Ilúvatar, el Dios Supremo del que nos habla Tolkien, todavía no había acabado de poner ni los mares ni las cordilleras en su sitio, pero bueno…en la escuela demuestra ser un chaval avispao y estudioso, a pesar de que la vida en su casa es un desastre, debido a la mala uva de Melchor Pericles, a la desmedida afición al clarete de María Gúdula y al puterío de los dos. Su tío materno Salvador le inicia en el flamenco, educándole la voz, a la vez que su padre le instruye con las armas; el chaval demuestra madera en todos los aspectos y progresa lento pero seguro. A los 14 años ingresa en la Academia Militar de Oon, ya que desea seguir el camino castrense de su padre.

Domiciano, de decurión 

Aprueba los exámenes con brillantez y se le asigna, en calidad de decurión, el mando de un destacamento al pie de las montañas del León Dormido, al sur del país, foco de incursiones de orcos, kobolds y demás hierbas. Allí se foguea con estos monstruos, adquiriendo experiencia y conocimientos, que le aúpan al grado de centurión. En este momento conoce a Saruman, un humilde hechicero que cumple su mili, siglos antes de llegar a ser Saruman el Blanco de Isengard (Tolkien también nos lo cuenta). Continuará.   

 


El Gran Hermano de Estrasburgo nos quiere vigilar

Junio 10, 2008

Leemos hoy en ediciones digitales de distintos periódicos, que la Unión Europea quiere otorgar una especie de DNI, o de identificación, a nosotros los bloggers. Según la eurocámara, el desmesurado número de bitácoras (ya somos más de 112 millones), exige una regulación jurídica, orientada sobre todo a acabar con el anonimato de los bloggers y a comprobar si los contenidos de los blogs y sus fuentes citadas son fidedignos, para no intoxicar la red de información falsa o sesgada. Esta etiqueta o identificación incluiría nuestros datos completos, nuestras ideas políticas o sociales y nuestro “grado de responsabilidad social”.  

Vayamos por partes: de acuerdo que sería una forma eficaz de luchar mejor contra, por ejemplo, la pornografía infantil. Pero eso llevaría, “aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid”, a que de paso nos controlaran a todos, como si fuéramos delincuentes en potencia. Por supuesto que las páginas de pedófilos han de ser censuradas y sus dueños condenados, pero no sé si ése es el mejor o el más legal de los caminos, para hacer frente a ello.

Más cosas: mis datos personales (como los de todo blogger  hijo de vecino), se los proporcioné a mi servidor cuando creé la página que están ustedes leyendo. Así que no creo que sea tan difícil dar conmigo. Lo mismo para mi correo electrónico. Así que, en un momento dado, las autoridades pueden saber, sin mucho esfuerzo, quién soy yo. Entonces, ¿para qué esta etiqueta?

Estrasburgo is watching you!

Lo peor de todo viene ahora: en esa identificación, deberán estar mi nombre completo y mis ideas políticas. Eso es ilegal, señores. No sé para otros países, pero yo soy español, y por tanto, les remito a un derecho fundamental reflejado en mi Constitución:

Artículo 16.1: ”Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos [...]“.

Artículo 16.2: “Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias”.

Más claro, agua de mayo.

Con respecto a que la información dada en las bitácoras sea o no fidedigna, eso es problema de quien lo escribe y de los encargados de separar el grano de la paja, como se dice coloquialmente. Naturalmente que la pornografía, el insulto o la ofensa grave o el enaltecimiento del terrorismo han de ser perseguidos, pero, por esa regla de 3…¿qué diario digital, qué blogger o qué página web de tal o cual organización, no da o interpreta las noticias a su manera y según su modo de pensar? Y ahí sí que nos meteríamos en aguas cenagosas: la libertad de expresión. Libertad que debe tener sus límites (derecho al honor, a la intimidad, no defender claramente posturas terroristas, etc.), pero que no puede ser recortada o regulada porque sí. Y lo del grado de responsabilidad social, parece ya de traca: ¿van a hacer un censo de gente nada peligrosa/ potencialmente peligrosa/ peligrosa, según su profesión o el tono de sus artículos? ¿Van a marcar nuestras bitácoras con una etiqueta de “página no recomendable para los buenos ciudadanos” ? Nos quedamos con la reflexión inicial: es cierto que debe haber una regulación jurídica en esto, como en todo, pero éste no parece que sea el camino adecuado.