Fue la gran figura militar del Clan Shadowalker, un habilísimo y eficaz general que puso en jaque a las hordas de monstruos de Shanafria, durante 20 años, hasta su muerte.

Queriendo poner al lector en situación, decir que Shanafria era un pequeño territorio al este del mapa del Mundo Antiguo, una tierra sin gobierno organizado o establecido, de alta montaña, mar apacible y con 3 enclaves significativos: Cambria, Aralia y Policantus, donde se concentraba la población. esta paz aparente se veía permanentemente amenazada por las hordas de trasgos, orcos, kobolds y gnolls, que trataban de conquistar el territorio para el Señor Oscuro. Vivían en las cuevas de las sierras del Cielo de Oro, de la Montaña de los Espejos y se especializaban en asaltar caravanas.
Pues bien, Meronius nació en el año 140 a.C. (antes del Cataclismo), en Cambria, y fue formado en la Casa Gremial Shadowalker como ladrón. Tras acabar su aprendizaje en el Artificio (conjunto de habilidades de los ladrones) y en el manejo de las armas, comienza su instrucción adicional en el cuartel del pueblo, para aprender tácticas y estrategia militar. Su maestro es el afamado guerrero Reynald el Tuerto, general de la guarnición municipal y cabeza visible de la milicia encargada de luchar contra los monstruos por todo el país. El joven alumno resulta ser uno de los mejores aprendices, y queda en cuarta posición en los exámenes para la plaza vacante de oficial; lo que pasa es que (como era uso y costumbre de la época), varios países se interesaban por los candidatos de estas pruebas, ofreciendo generosas cantidades de dinero para que trabajaran para sus ejércitos, como oficiales mercenarios. Así, los dos primeros en los exámenes se fueron a Tierras Orientales y Obela, respectivamente, debido a suculentas ofertas económicas; el tercero falleció trágicamente en un fatal accidente en las montañas, antes incluso de jurar el cargo. Así, Meronius Shadowalker (con el consentimiento de Fot Wônedain, que queda como líder de la Casa Gremial y del Clan en toda Shanafria), pasa a ocupar la vacante en la primavera del año 94, estando bajo su mando una fuerza de 100 hombres y 20 arqueros.
En seis meses, logra organizar y entrenar a sus hombres, hasta convertirlos en una fuerza competente y aguerrida. En el año 93, dirige con éxito la caravana de víveres Policantus- Cambria, tras sortear a las hordas enemigas en la sierra de la Montaña de los Espejos. Al año siguiente, hostiga con éxito a las tribus kobolds del norte del territorio, haciendo que Rolf, su jefe, capitule tras una serie de encontronazos con las tropas de Meronius; en el año 87, debido al fallecimiento de Reynald el Tuerto (de un infarto repentino), pasa a ser el general en jefe de toda la milicia. Inicia entonces una profunda reforma de las tácticas y cuadros militares, apostando por la cohorte de 100 hombres como pilar fundamental. Depura y reduce los mandos medios, ineficaces y corruptos las más de las veces por aquellos años, reemplazándolos por una nueva hornada de oficiales bien adiestrados y leales, e intensifica el entrenamiento de guerra regular y de guerrilla a nivel de tropa. No dudará en gastarse considerables cantidades de dinero municipal – e incluso a veces de su propio bolsillo-, para pertrechar correctamente a sus soldados, hasta entonces pobremente armados. 3.000 infantes, 500 arqueros, 200 ballesteros y 300 jinetes forman la totalidad de personas bajo su mando. No contento con eso, paga la construcción de 3 drakkars y aprende (junto con algunos de sus lugartenientes) el arte de la guerra naval, contratando de profesora a la almirante de la República de Tesk Leyla Ljelberg, maestra entre maestros. También prepara a una tropa específica para servir en los buques, tanto a nivel de manejar el barco como a nivel de combate por abordaje.

Tras unos meses de inactividad debido a una epidemia de peste bubónica, en el verano del año 85 obtiene una gran victoria en el Mar de las Sirenas: con 2 drakkars y 300 hombres, aborda con éxito el trirreme Barad- Dûr, que desembarcaba víveres, armas y tropas para los orcos de las montañas, y acosaba a los pesqueros. El navío es capturado y rebautizado Espada Justiciera.
Para el año 81, se estima que las hordas de monstruos están desabastecidas, ya que Meronius, en una serie de golpes de mano por todo el país, ha asaltado y saqueado las caravanas de suministros. Aunque se le aclama como un héroe, el general sabe que la mitad de sus tropas ha perecido en combate en esos años, siendo la fuerza disponible en ese momento de 1.500 soldados nada más. Al año siguiente, Meronius es nombrado a título honorífico Caudillo de Shanafria, y la Casa Shadowalker es distinguida igualmente con el título de Resistentes Honorarios, por toda una vida de servicio a las Leyes del país.
En el mes de Giûl (octubre), del 79, la Batalla del Monte Disêlk, en la sierra de la Montaña de los Espejos, marca el punto culminante de la gloria de Meronius y de la Legalidad en Shanafria: los 1.500 soldados de la milicia arrasan a 2.000 monstruos del Caos, tomándolos por sorpresa en una jugada maestra de estrategia y táctica. El resultado de la batalla deja virtualmente fuera de combate a las hordas caóticas en todo el país, a pesar de que tan sólo 600 soldados de Meronius sobreviven a los combates.
En la primavera del año 78, los monstruos atacan a los hombres en la sierra del Cielo de Oro usando tácticas de guerrilla, y lo peor sucede: un venablo alcanza el pecho de Meronius, hiriéndolo mortalmente. Aunque se logra derrotar a los atacantes, nada se puede hacer por el general, que fallece al día siguiente. La noticia se extiende y se guarda severo luto por él durante tres lunas, siendo sepultado en Cambria, su ciudad natal. Solemnes ceremonias y mensajes de condolencia de no pocas naciones llegan hasta Shanafria. Los sucesores de Meronius no serán tan competentes como él y las hordas de monstruos cobran nuevos bríos, empezando la legalidad su declive. En la historia del Clan, Meronius ocupa un lugar de honor por su trayectoria.
Escrito por cauron 
