Consejos para el verano

Julio 17, 2008

En el diario La Intentona queremos colaborar activamente a concienciar a la ciudadanía, con respecto a los peligros del verano. Por ello, dejaremos aquí una serie de consejos, unos típicos y otros no (como los pimientos de Padrón, que por cierto, tanto si pican como si no son cojonudos).

PARA UN ESTÍO APACIBLE

- Crema solar factor 20 para el rostro y la espalda, y, si es usted trabajador/a en activo o en paro, vaselina para el ojo del culo factor ERE (Expediente de Regulación de Empleo).

Repelente antieuríbor. Sólo es eficaz combinándolo con un caudal mensual continuo de dinero negro, aparte del salario que se declara.

- Gafas de sol con lentes escépticas (graduadas o no). Para leer en los diarios deportivos los posibles fichajes y movimientos en las plantillas de los clubes.

- Claxon ladrador. Para las caravanas de la operación salida o retorno de cada verano. Impone respeto y jerarquía, especialmente si tiene usted un deportivo tuneado.


- Vistosa y veraniega capa de invisibilidad en aerolíneas. Especialmente indicada si se encuentra usted con el famoso overbooking (cristiano sobreventa), en su avión. Métase en la bodega de carga o en la cabina de mando, teniendo cuidado en este último caso de no toser, carraspear, tirarse pedos o eructar.

- Camiseta de la Selección Española, si viaja al extranjero. Para una vez en la vida que podemos pavonearnos…

- Monedas de 20 céntimos de euro para encender velas eléctricas en las iglesias: no sea que cuando nos reincorporemos al curro, nos digan que en vez de trabajar 40 horas semanales, curramos 65 sin aumento salarial alguno.

- Muelas de oro fácilmente extraíbles de la boca, para pagar la gasolina del coche, al margen de la tarjeta de crédito, el cheque- empresa y el dinero efectivo. 

 

- Café o té a manta, porque las Olimpiadas son en China y las retransmisiones en directo serán a las mil de la madrugada.

- Y el mejor consejo de todos: métase con la gente. No pierda esa buena costumbre sólo porque estamos en época vacacional.

Y hasta aquí esta humilde batería de despropósitos. Sin otro particular, y deseándoles un verano irreverente y divertido, amén de quedar a la espera de sus siempre absurdos comentarios, se despide con un irrespetuoso saludo, Virus Rabioso.