Hijos míos, ya sé que la política no es plato de gusto de muchos de vosotros, pero permitidme hablar hoy un poquito sobre cómo era, en el Mundo Antiguo, la cosa pública…leed, leed…

A pesar de que las más feroces monarquías absolutistas, reinados del Caos y la Maldad y frágiles repúblicas oligárquicas salpicaban la totalidad del Orbe, todo quisque declaraba ser demócrata de toda la vida. El primero Sauron de Mordor, que afirmaba haber sido elegido 325 veces consecutivas por sus ciudadanos, cosa que, según él, era “motivo de honra para los bienamados orcos y Uruk-Hais de mi Reino”. Los países de los elfos, tan puros, castos y nobles ellos, no se quedaban atrás: “somos la democracia perfecta, ya que ni siquiera hacen falta urnas aquí en Lothlórien para saber que el pueblo está con Galadriel”, declaraba su marido Celeborn, Príncipe Consorte. Tela marinera. Claro que Denethor de Gondor, Senescal a falta de Rey (Aragorn estaba en los parques nacionales de la Tierra Media custodiando hobbits con anillos únicos), se llevó la palma, cuando declaró – en una entrevista exclusiva a un medio extranjero-, aquello de “la democracia en Minas Tirith es un espejo para los amantes de las libertades en todo el mundo, ya que la alcaldía de la ciudad, el gobierno del país y el Congreso y el Senado han logrado concentrarse en una sola persona: Yo, por si no lo logra adivinar”. Qué talante demócrata, que diría ZP.
Pues recuerdo yo, a colación de esto, las elecciones en Balshad, mi ciudad, capital del Reino de Grendopolán. De hecho, aunque Poli, Segis, Lino, Risto, Luci y Satur no tenían la nacionalidad, al tener su residencia en la urbe podían votar, aunque su voto valía la mitad que los de los oriundos como yo (Ley Orgánica Le Pen 3/34). Pues bien, mi esposa Lutgarda, el grupo y yo nos presentamos en la Escuela de Trivium electoral con nuestros pergaminos nacionales de identidad, para ejercer nuestro derecho de sufragio.

Resultados del Referéndum para expulsar muertos vivientes en días festivos
El Partido Real de Grendopolán (PRG), llevaba en el poder 426 años consecutivos, y la ciudadanía empezaba a percibir un cierto desgaste en el gobierno, por lo que se esperaba un cambio. El principal partido de la oposición era el Partido de la Libertad y la Reforma (PLR), en la oposición más de 4 siglos; y en tercer lugar (muy descolgado en número de votos), el Partido para que Mordor nos Anexione (PMA), al que votaban trasgos, orcos y kobolds.

Lo que opinaba el Rey Eliseo III tras los comicios
En mi antiguo país, cada partido tenía su urna, no era una sola para todos. Para votar al PRG, había una caja de madera con su ranura, bien sellada y barnizada; allí se dirigieron mi Lutgarda, Avelino y Satur, que fueron recibidos con cortesía – a mi esposa le hicieron los interventores un besamanos-, bendiciendo Saturnino, nuestro clérigo, la urna y un retrato del Rey, Eliseo III, colgado en la pared – estos putos curas como siempre-.
Para votar al PLR, existía una urna que era clavadita a una papelera de oficina, y por la Ley Orgánica del Pucherazo 4/56, era preceptivo que tu papeleta de voto fuera dividida en 3 partes por un guardia, antes de ser depositada. Cuando Lucinio, Evaristo, Hipólito y yo votamos, nos quedamos mirándonos entre nosotros, con esa cara de pensar que había algo allí que no estaba del todo claro. No obstante, como toda la vida había sido así, pues nos fuimos a la taberna de enfrente sin pensar demasiado en ello. Por cierto, Segismundo pensaba votar pero, de camino a la escuela electoral, vio un club de alterne y se lo pensó mejor…genio y figura, éste hobbit nuestro.
¡Ah, se me olvidaba! La urna para votar al PMA era una chimenea de hogar encendida. Por la Ley Orgánica Fascistoide 5/23, los votantes de ese partido debían arrojar su voto a las llamas, en donde, supuestamente, un espíritu del fuego contabilizaría su sufragio. Y no sólo eso: merced a la Primera Enmienda a la Ley que acabo de citar, un guardia podía darte un puñetazo en mitad de la cara tras ejercer tu derecho a voto, para agradecerte tu participación. ¿Los resultados? Los de siempre, me temo: PRG 98% votos, PLR 1% y nulos el 1% también. Así que a seguir esperando, como en los últimos 4 siglos, total…¡Ah, en aquella época sí que había pluralismo, no como ahora, con coaliciones postelectorales, pactos secretos y corrupción generalizada! Hasta otra, Fot Aël S.
Escrito por cauron 


Escrito por cauron 
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Los mynocks son criaturas voladoras de piel negra sin pelo, de una especie de parásitos espaciales compuestos principalmente de silicona, y que se alimentan de energía.




